La Celestina ...Y tú, preparación a la prueba

La Celestina, una de las obras maestras de la literatura castellana, se publicó por vez primera entre 1499 y 1502, con el título de Comedia de Calisto y Melibea, que muy pronto cambiaría por el de Tragicomedia de Calisto y Melibea. Su autor fue Fernando de Rojas, quien afirma haberla escrito a partir de materiales ajenos: según cuenta en uno de los prólogos de la obra, en Salamanca leyó el acto I (compuesto por un autor cuyo nombre no nos revela) y se decidió a continuarlo por su cuenta. Posteriormente a la publicación, y ante el éxito e interés suscitado por la obra, Rojas volvió otra vez sobre su texto y lo alargó cinco actos.

La Tragicomedia de Calisto y Melibea contiene atractivos suficientes para complacer a una gran diversidad de lectores. Hay quienes preferirán la perfecta trabazón de su intriga. Otros apreciarán la complejidad de los personajes, en especial de caracteres tan sólidos y veraces como los de Celestina, Melibea, Pármeno o Areúsa. Algunos valorarán, por encima de todo, las estampas pintorescas y los cuadros de costumbres contenidos en la obra, tan evidentes, por ejemplo en la comida en casa de la alcahueta o en la descripción de su laboratorio de pócimas y cosmétcos.

Nosotros, en clase, hemos hablado de la principal habilidad de Celestina: su capacidad de convencer mediante las palabras.  En este fragmento de la película La Celestina, dirigida por Gerardo Vera y protagonizada por Penélope Cruz y Terele Pávez podemos observar las artes que pone en práctica Celestina para manipular a la joven Melibea.


Procedente de la misma película podemos ver esta escena en la que se muestra la muerte de Celestina. Es muy interesante porque se aprecia muy bien el tema de la avaricia y las bajas pasiones de la obra. Los subtítulos en ¿japonés? lo mejor:


Uno de los momentos más memorables de la obra es la muerte de Melibea y el posterior planto (discurso fúnebre) de su padre, Pleberio. En esta escena de la misma película podemos verlo. La escena, ya lo veréis, es excesivamente melodramática:



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